Crisis mundial – Primera parte

general Add comments

Desde mi punto de vista, la crisis mundial se debe a dos factores fundamentales.

El primero de ellos es justamente lo que puse en el post anterior. Los medios masivos de comunicación son los principales causantes de la crisis mundial, pero no su origen. Sin ellos, o más bien, sin su forma de proceder actual, esta crisis nunca hubiera desencadenado en lo que es actualmente, ni mucho menos, en lo que será en los próximos meses. Ellos, los medios masivos, por sí solos han casi desestabilizado al planeta entero. Su enfermiza obsesión de transmitir malas noticias bajo la estúpida encomienda de “el mundo necesita saber todo lo que pasa” (aunque únicamente son malas noticias en su extensa mayoría) han esparcido como polvora la crisis. Es como si en un edificio un cuarto comenzara a incendiarse y lo único que se te ocurre es llenar todos los departamentos de gasolina.

La forma más rápida de hacer pedazos una organización o una empresa, o una de las más rápidas, es espacir rumores (sean ciertos o no) de lo mal que están las cosas ahí para que en un lapso de tiempo no muy largo, la organización se haga trizas. Esto no es muy difícil de observar y casi cualquier persona puede darse cuenta de esto. De la misma forma, los medios masivos de comunicación le han dado un poder increíble a la crisis económica de los Estados Unidos de América que han sido capaz de afectar adversamente al resto del mundo. Claro que hay muchas cosas que tienen que corregirse en el sistema financiero y económico de nuestros vecinos del norte, pero nunca hubiera tenido la magnitud que posee en estos momentos si nunca se hubiera hecho publicidad tan apasionada y tan extensa.

Entre los dichos que circulan de persona a persona o de generación a generación, hay uno que nunca ha estado tan patente como lo es ahora. Aquel que dice que “los trapos sucios se lavan en casa”. Es tan dolorosamente cierto que si lo ignoras lo vas a pagar de una forma muy violenta. Pregúntale a cualquier persona pública, cualquier organización o departamento de relaciones públicas a quien le han manchado su imagen de forma despreciable, lo que les ha costado limpiar su imagen. O lo que les costó en el momento que se sacó a la luz. Por supuesto que hay cosas que se deben exponer, pero sólo se hace si hacer esta exposición va a traer una mejoría para la mayoría. Pero las calumnias, las infamias, los rumores maliciosos en ningún momento tienen otro objetivo que destruir la imagen pública de su blanco.

Me es tan difícil entender cómo a los medios masivos les gusta dispararse en un pie, y lo peor es que, en su gran mayoría, no se dan cuenta ni de eso. Se disparan en el pié, se cercenan un dedo, se azotan contra la pared, y luego cuando están ante el espejo se asombran de su espantoso aspecto.

Este es un ejemplo demasiado evidente de qué pasa cuando violas la libertad de expresión. Afortunadamente las cosas están comenzando a cambiar y esperemos que algún día esto sea sólo una estupidez más de la raza humana que felizmente ha quedado en el pasado y ha sido sepultada para estudio de los antropólogos.

Isaac Chargoy Vivaldo

One Response to “Crisis mundial – Primera parte”

  1. Blog de Isaac Chargoy Vivaldo » Blog Archive » Un pequeño cuento sobre la crisis mundial Says:

    [...] escribí el post de “Crisis mudial: Primera parte” no se me ocurrió poner un ejemplo para explicar mejor mi punto de vista sobre la crisis [...]

Leave a Reply

You must be logged in to post a comment.

WP Theme & Icons by N.Design Studio
Entries RSS Comments RSS Acceder